La falta de humildad limita nuestras oportunidades de aprendizaje.

Es humano creer que lo que sabemos es lo correcto, pero nos limita a un espectro de oportunidades para crecer.


“Hubiera querido tener alguien como tú que me asesorara cuando tenía quince”, fue un comentario que recibí al hablar del amor y de introspección. Existe una alta falta de razonamiento al pensar que la edad está directamente relacionada con la madurez. Además, la limitación más grande del crecimiento es pensar que lo sabemos todo por haber vivido mucho; no es así.


Al ser sus prácticas comparadas con teorías científicas, el Dalai Lama, gran maestro budista, aclaró: “Por favor, entre la opinión de un científico y la mía, créanle a él”.  ¿Sorprendente, verdad? ¿Cómo alguien con un estado sobresaliente de espiritualidad puede dar la razón así? Gracias a su humildad. Esperamos que aparezcan aprendices para absorber nuestra sabiduría, sin pensar que cada persona entra a nuestra vida para asumir uno de dos roles: el de alumno o el de maestro.


Cada ser humano crece exponiéndose a estímulos y preparaciones diferentes, lo que hace a cada ser humano una oportunidad de aprendizaje. A pesar de que cada uno de nosotros tiene sus valores y características definidas, no debemos dejar que se conviertan en limitantes.

Cuestionemos, dialoguemos y aprendamos. Es así como podemos evolucionar a una sociedad más consciente, más inteligente y más generosa.


Puedes ver la publicación en la Revista Ella haciendo click aquí.


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San Salvador, El Salvador. 2020.

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