Mejor ahora a nunca.


Es normal que dentro de nuestras rutinas venga envuelta una dosis de dilación pero, ¿cómo podemos combatirlo?



Hablemos un poco acerca de la dilación, lo que en inglés se llama “procrastination”. Seamos honestos, ¿cuántas veces no han querido dormir cinco minutos más en las mañanas o han dejado algún trabajo para mañana? O, el más famoso, ¿cuándo han decidido empezar gimnasio un día después al que tenían previsto y así sucesivamente? Es completamente normal que la rutina nos acostumbre a dejar las cosas para después, pero realmente no es idóneo.


Para esto no hay trucos escondidos más que eliminar la opción de poder defasar una decisión ya tomada. Parte de esta mala costumbre es que habilitamos en nuestra mente una opción que dice “para después” cuando no debería de existir. Esta opción la eliminamos racionalizando el hecho dentro de la decisión. Por ejemplo, si nos rehusamos a comenzar el gimnasio, es importante que evaluemos el porqué debemos comenzar en primer lugar. Ya sea por amor propio, salud o alguna otra razón, debemos tener claro las razones por las que optamos por comenzar.


Al tener los hechos claros, cuando se asome la dilación solo tenemos que restablecer estas razones. Al notar que es una decisión que nos nutre y favorece, iremos eliminando poco a poco su contraparte, porque es algo que vamos a hacer, no algo que podríamos hacer.


Puedes ver la publicación en la Revista Ella haciendo click aquí.

T: (+503) 7251-4168  /  E: info@andreabazantsol.com

San Salvador, El Salvador. 2020.

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